
Una postura de yoga restaurativo, casi sin esfuerzo, que consiste en recostarse con las piernas apoyadas verticalmente contra una pared. Se usa para descansar el cuerpo al final del día.
Viparita Karani es una de las posturas más suaves del yoga: se practica recostado en el suelo, con las piernas extendidas hacia arriba, apoyadas contra una pared, mientras el resto del cuerpo permanece relajado. Al invertir suavemente la posición de las piernas respecto al corazón, se favorece el retorno de la circulación desde los pies y las pantorrillas.
“No requiere fuerza ni flexibilidad. Solo una pared y unos minutos de quietud.”
Circulación y calma nerviosa
Siéntese de lado, con un costado del cuerpo tocando la pared. Gire suavemente y recuéstese sobre la espalda, subiendo las piernas por la pared conforme gira. Puede colocar una almohada bajo la cabeza y otra bajo la parte baja de la espalda si le resulta más cómodo.
Deje que las piernas descansen contra la pared, con los pies relajados. Los brazos pueden quedar abiertos a los lados, con las palmas hacia arriba. Cierre los ojos y respire con naturalidad.