Una técnica de respiración intensa, popular por sus seguidores entusiastas — pero con riesgos de seguridad genuinos que debe conocer antes de intentarla, no una simple nota de precaución de rutina.
El Método Wim Hof combina respiración intensa, exposición gradual al frío y compromiso mental. La parte de respiración —la más practicada en casa— consiste en respirar profundo y rápido varias veces seguidas, seguido de retener el aire con los pulmones vacíos. Sus seguidores reportan sensación de energía, claridad mental y menor percepción del estrés, aunque la evidencia científica independiente sobre estos efectos todavía es limitada.
“Es una práctica intensa. El respeto a sus advertencias de seguridad no es opcional.”
Hiperventilación controlada y retención
Sentado o acostado, inhale profundo por la nariz o boca dejando que el vientre se expanda, y exhale sin forzar. Repita entre 30 y 40 veces, a un ritmo constante.
Después de la última exhalación, deje los pulmones vacíos y retenga el aire hasta que sienta la necesidad natural de respirar.
Tome una inhalación profunda y completa, y retenga el aire dentro de los pulmones por unos quince segundos. Esto completa un ciclo. Se suelen repetir de tres a cuatro ciclos.
Estas advertencias provienen de fuentes médicas y de la propia organización del método. No las considere una simple formalidad.