
Una rutina de auto-masaje ligero, pensada para ayudar a que el cuerpo drene la retención de líquidos de forma natural. El principio más importante: entre más suave el toque, mejor funciona.
El sistema linfático es una red de canales que ayuda a limpiar el cuerpo de líquido acumulado, a diferencia de la sangre, no tiene un "motor" propio como el corazón — depende del movimiento del cuerpo y de estímulos suaves para fluir. Esos canales están justo debajo de la piel, por lo que un masaje profundo no es necesario ni recomendable: basta un toque muy ligero, apenas rozando la piel, para ayudar a que el líquido se mueva hacia los ganglios que lo filtran.
“No es un masaje de músculos. Es un roce suave que sigue la dirección correcta.”
Reducir la sensación de hinchazón
Siéntese cómodamente y coloque ambas manos, muy relajadas, sobre su abdomen. Inhale despacio por la nariz dejando que el vientre se infle, y suelte el aire despacio por la boca. Repita cinco veces.
Coloque las yemas de los dedos justo arriba de las clavículas, a ambos lados del cuello. Haga círculos o toques muy suaves, de diez a quince veces. Esta zona es donde la linfa de todo el cuerpo finalmente se vacía, así que conviene "abrirla" primero.
Lleve la mano hacia la axila opuesta con mucha suavidad. Haga una presión muy leve hacia adentro y hacia arriba, soltando con cuidado. Repita de diez a quince veces en cada lado. Los ganglios de esta zona ayudan a drenar los brazos.
Coloque ambas manos, muy relajadas, sobre el pliegue donde se dobla la pierna al sentarse. Presione muy suavemente hacia el interior del cuerpo y suelte de forma rítmica, quince veces. Esta zona drena las piernas.
Con las manos planas y un toque muy suave, haga caricias largas y lentas desde el tobillo hacia la rodilla, y luego desde la rodilla hacia la ingle. Siempre en dirección hacia arriba, nunca hacia abajo.
Recuéstese cómodamente y eleve las piernas apoyándolas sobre almohadas o contra la pared. Respire profundo y relájese de cinco a diez minutos. El cambio de posición ayuda a que la linfa acumulada en las piernas drene con la ayuda de la gravedad.
Al terminar, tome un vaso de agua. Ayuda a que el cuerpo elimine el líquido que se movilizó durante la rutina.
Ante cualquier hinchazón nueva, repentina o dolorosa, consulte a su médico antes de intentar tratarla usted mismo.